Coreografía

Las coreografías son secuencias de baile que se aprenden de memoria. A veces el propósito es una posterior exhibición, o bien forma parte de una didáctica de clase. En cuanto a esta última forma de trabajo, podemos presentar varias objeciones a las coreografías de baile en pareja:

  • El aprendizaje de una coreografía no tiene transferencia a la comunicación leading-following del baile social, que es objetivo primario por el que la mayoría de los asistentes toman clases. Las coreografías complejas no son reproducibles en el contexto del baile social, salvo que ambas partes conozcan y hayan ensayado la misma coreografía.
  • Si no se mantiene la práctica en la memoria (algo que el bailarín promedio no hace) la coreografía termina disolviéndose en el olvido
  • A veces es un ardid que excusa a los profesores de explicar conceptos y técnicas reales, que son lo más difícil de transmitir, produciendo sin embargo la ilusión de una clase dinámica y divertida sin aprendizaje último real.

No obstante, podemos advertir algunas ventajas en esta forma didáctica siempre que no sea el modelo habitual de enseñanza:

  • Enseñar una coreografía puede ser un método de trabajo que permite condensar muchas combinaciones y movimientos en menos tiempo que lo que supondría dominar la técnica y los detalles finos del baile en pareja.
  • Se practican capacidades como la coordinación y la memoria.
  • A veces, permite evocar las raíces afroamericanas de este baile, cuando se tratan de secuencias clásicas de la era Swing.

Naturalmente, estas observaciones no se aplican a las coreografías de baile solo.

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