Bailar y beber alcohol ¿Buena idea?

Bailar y beber alcohol no siempre es buena idea. El consumo de alcohol puede ser un problema tanto para leaders como para followers. Ya sea en festivales o en otra clase de eventos, algunos buscan la diversión no solamente bailando, sino también bebiendo alcohol con sus amigos.

Quizás una o dos cañas mejoren tu creatividad y reduzcan tu timidez. Pero si bebes más de eso puede que el resultado sea distinto. Podría aumentar las posibilidades de que causes daño físico o emocional a otros o a tu propia persona. Como sucede con otras drogas, la clave está en la dosis y en tu nivel de tolerancia personal.

Es cierto que algunas personas creen que beber les hace mejores bailarines, debido a la acción relajante y desinhibidora del alcohol.

¡Pero si no conoces tu límite, podrías labrarte un pésima reputación como bailarín borracho!

Bailar con borrachos

En algunas fiestas, es fácil ignorar los signos de alarma. Solamente estás tratando de bailar y divertirte, y no reconoces los síntomas de ebriedad en tu próxima pareja.

Alguien (leader o follower), ostensiblemente bebido, decide agarrarte del brazo y te arrastra a la pista de baile. Sin saludar ni presentarse. Y debido a su estado te hace daño, se agarra demasiado fuerte, te retuerce el brazo o te pisa… terminas la canción por cortesía, bailando “a la defensiva”.

Sería deseable que la gente pudiera controlar su comportamiento para evitar estas situaciones. Es fácil terminar con lesiones o sensaciones desagradables.

¿De verdad bailo así cuando bebo?

La ironía es que cuando estás bebido puedes pensar que eres mucho mejor bailarín de lo que eres. Te sientes relajado, todo parece mágico.

Un estudio de la revista «Psychopharmacology» ha demostrado que el consumo de cerveza afecta a la forma en que percibimos las emociones, nos predispone a ver la felicidad en otros más rápido, y tiene efectos sobre la percepción sexual. Curiosamente, este efecto era más agudo en las mujeres y en aquellos que sufrían cierta inhibición social. El profesor Wim van der Brink, de Ámsterdam y anterior presidente del Comité del Program Científico de ECNP, declaró:

Este es un estudio interesante que confirma la sabiduría convencional de que el alcohol es un lubricante social y que el uso moderado de alcohol hace que la gente más feliz, más social y menos inhibida cuando se trata de compromiso sexual.

Como vemos, los beneficios generales de una cantidad moderada de alcohol tienen transferencia positiva al baile social.

Sin embargo, cuando superamos ciertos límites los beneficios del alcohol pueden ser menos halagüeños. Beber alcohol te predispone a lesionar a tu pareja, especialmente si tu pareja ya te conoce y confía en ti. Esto hace que la guardia baje y se produzcan problemas. Esto se aplica a leaders o followers por igual.

Y no podrás imaginarte cómo bailas cuando estás borracho hasta que alguien te lo diga. Bajo los efectos de una dosis alta de alcohol la ilusión de que nuestro baile es bueno, resulta poderosa. Pero aquellos que te vean desde fuera se llevarán las manos a la cabeza o la volverán para reírse.

Por fortuna, algunos leaders relajan la exigencia y se limitan a movimientos simples cuando son conscientes de esto. Bailar con estos leaders puede ser menos placentero (leadings confusos, mala conexión) pero al menos no será peligroso.

Otros se envalentonan y se empeñan en realizar movimientos complejos y giros múltiples, lo que sí puede resultar peligroso.

Algunos se olvidan por completo del floorcraft, y terminan dando patadas o golpeando a su pareja o a otros. Si tienes dudas sobre lo que resulta inadmisible en los bailes sociales, consulta nuestra Guía del baile social.

¿Debo evitar por completo el alcohol entonces?

Nunca hemos dicho que no debas beber. Lo que decimos es que la ingesta de alcohol puede aumentar el riesgo al bailar, o al menos reducir la calidad del baile. Esto no debería sorprender a nadie.

Sin embargo, es tu responsabilidad como adulto saber si puedes moderar tu comportamiento cuando estás borracho, evitando ser un peligro para tus parejas de baile. Debes conservar suficiente lucidez como para no causar daño.

Sinceramente, si quieres bailar bien, te recomendamos no beber. Tal vez una o dos cañas para tener algo de “puntillo”. ¡Si lo que quieres es pasarlo bien y no te preocupa la calidad de tu baile, bebe cuanto quieras!

En la antigua Roma condenaban a muerte a los menores de 35 años que consumieran alcohol. Una prueba histórica del grado de autonomía y responsabilidad que se espera de los consumidores de substancias psicoactivas. Si tomas substancias que afecten a tu percepción y estado de ánimo, hazlo informadamente y con responsabilidad.

Si bebes demasiado abstente por completo de bailar, o evita todo movimiento complejo o que entrañe algún riesgo (patadas, retorcimiento de brazos o dedos, redirecciones, giros múltiples, dips, etc.) Baila muy lento, fuera de ritmo si es necesario. No fuerces a tu pareja. Vuelve a casa si tienes dudas.

Algunos emplean la excusa “estaba borracho” para disculpar su mal comportamiento. En ocasiones solo se trata de un incidente incómodo o estúpido sin mayor importancia. Pero cuando se usa para disculpar haber causado un daño mental, físico o emocional a otra persona, está fuera de lugar. Las personas reincidentes deberían ser amonestadas por los organizadores, y en casos extremos, expulsadas de por vida.

Si no puedes controlarte cuando bebes, entonces no debes beber cuando puedas hacer daño a alguien. Sin excepciones.

Tener un comportamiento inapropiado o peligroso en los eventos arruinará tu reputación y reducirá el número de parejas dispuestas a bailar contigo.

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