Ser ambi-rol significa que el bailarín es capaz de bailar, con habilidad similar, los dos roles de baile (leader y follower) y alternar entre ellos de ser necesario.
Para cualquier bailarín intermedio o avanzado resulta muy esclarecedor dominar, o al menos conocer, el otro rol. Amplia las posibilidades de nuestro baile, mejora la técnica y la comprensión del leading/following y estimula el cambio de roles y los leading alternativos.
Sin embargo, si eres principiante debes tener en cuenta lo siguiente: En los últimos tiempos se ha puesto de moda enseñar los dos roles de baile simultáneamente desde el principio. Infórmate si la academia en la que deseas inscribirte hace esto y si es realmente lo que deseas.
La tendencia de enseñar los dos roles al mismo tiempo suele responder a intereses económicos, ya que los profesores pueden aceptar a todo el mundo sin preocuparse de equilibrio de parejas en clase. A veces se justifica esto como un afán “igualatario” no sexista, o como un programa de aprendizaje más completo.
No obstante, cualquier persona con independencia de su sexo puede escoger un rol u otro, y no debe asumirse que el hombre es el leader y la mujer el follower. Por lo tanto, enseñar inicialmente un solo rol no guarda relación con el sexismo, sino con la eficiencia pedagógica y el aprovechamiento del tiempo en clase.
Enseñar ambos roles desde el principio tampoco supone una enseñanza más completa, sino al contrario, ya que el tiempo de clase que se podía destinar a consolidar un solo rol se dedica a aprender, más superficialmente, dos roles diferentes. Sería mucho más eficiente aprender el segundo rol en una clase aparte, si así lo desea el alumno.
Es posible que si eres una persona joven y/o con facilidad para el aprendizaje te integres perfectamente en una escuela “ambi-rol”, pero en general no hemos observado que sea beneficioso para el alumno promedio aprender un segundo rol antes de completar varios cursos.





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